La exigencia de la creación del registro deriva del hecho que por ahora no existe ningún dato sobre las máquinas agrícolas que no están sometidas a matriculación de carretera y que no utilizan carburante agrícola bonificado.
Estas máquinas se estima que son varios millones en el territorio nacional y también para las que están más relaciondas con los temas ambientales, como por ejemplo las regadoras que hacen un uso continuo de sustancias que pueden ser peligrosas para el hombre y el ambiente, no existen noticias sobre la consistencia del parque, sobre su edad y sobre la distribución en el territorio.
Actualmente la actividad se centra en el desarrollo de una primera parte del registro en tres regiones piloto que tendrá que permitir crear un “sistema” capaz de funcionar a nivel nacional y ofrecer informaciones útiles para las futuras políticas del sector.
De forma más detallada, el Ministerio de Políticas Agrícolas y Forestales ha publicado recientemente un anuncio de licitación que tiene como objetivo seleccionar al sujeto que podrá desarrollar esta primera parte de actividad y el Enama tendrá el papel de monitorar los trabajos de desarrollo del registro.