El control funcional y el ajuste de las máquinas regadoras en uso es un instrumento indispensable para mejorar la calidad de la distribución de los productos fitosanitarios en agricultura ya que permite una reducción de su empleo y, sobre todo, de las pérdidas de producto que se verifican durante esta operación (hasta el 80% de la cantidad distribuida) con los consiguientes desperfectos ambientales indeseados. Actualmente en Italia esta actividad de control se encuentra en curso sólo en algunas regiones y, como mucho, está limitada a las empresas que adoptan sistemas de producción ecocompatibles.
Esta reducida actividad de control se acompaña por la ausencia de una metodología de prueba común y esto se traduce en una serie de diferencias entre región y región en términos de: parámetros examinados durante los controles funcionales, límites de aceptabilidad de los mismos, tipologías de equipos (bancos de prueba) y herramientas utilizadas durante las verificaciones funcionales, criterios de exoneración para las máquinas regadoras nuevas y certificadas por el ENAMA, periodo de validez del control funcional, etc.
Esta situación, además de crear una considerable discrepancia entre los agricultores de las diversas regiones italianas y una serie de dificultades operativas, tanto para el que trabaja con estos equipos por cuenta de terceros en zonas de fronteras regionales, como para los fabricantes de máquinas regadoras, está muy en contraste con lo que sucede en el resto de Europa, donde la actividad de los controles funcionales está difundida desde hace tiempo.
Por lo tanto, en el ENAMA se ha activado el proyecto correspondiente y como consecuencia de ello se ha creado un Grupo de Trabajo Técnico, coordinado por el Prof. Balsari del Departamento de Ingeniería Agraria Forestal y Ambiental (DEIAFA) de la Universidad de Turín, en el que participan las regiones y las provincias autónomas a través de funcionarios regionales y referentes científicos nombrados por las regiones y las provincias.
De forma particular, la misión del Grupo de Actividad Técnico, sin entrar en el mérito operativo y organizativo de cada una de las realidades regionales, es la de: